viernes, 8 de mayo de 2015

ARTICULO 8

INTI RAYMI Y/O SAN JUANES 

 

 

El Inti Raymi constituye la fiesta más importante del pueblo indígena de los Andes, ya que para muchos es considerada como el final y el comienzo de un nuevo año. Es la fiesta más importante en la sociedad indígena, en donde todos celebran bailando en grupos de casa en casa, de comunidad en comunidad, en medio de abundante comida y bebida.
Inti Raymi significa fiestas del sol o pascua solemne del sol en Castellano, pero las fiestas son algo más: la manifestación del hombre en acción de gracias al astro sol por su ayuda, para las plantas y por ellos mismos, teniendo como forma de relación las fiestas del Inti Raymi, que se celebra justamente en el solsticio de verano, gracias al manejo exacto de los astros adquiridos con el tiempo por medio de experiencias observaciones y arduos estudios.
En las comunidades campesinas ubicadas en las provincias centrales y norte de la provincia de Pichincha hasta la tierra del Caranqui en Imbabura, el Inti Raymi, se lo identifica también como la Fiesta de algunos santos debido a la imposición evangelizadora de la iglesia católica (Corpus Cristi, San Luis, San Juan, San Pedro y San Pablo, etc., dependiendo del día y sector geográfico donde se realice). Sus “octavas”, la “toma de la plaza” “entrega de ramas” y “arranque del gallo” realzan la espiritual significación de esta fiesta.
En Cotacachi, Otavalo, Imantag y otras poblaciones, el ritual inicia con la ceremonia de purificación, considerado el acto más importante de estas fiestas, en donde centenares de hombres y mujeres se bañan en las lagunas, vertientes, cascadas y ríos, para atraer la fuerza y la divinidad.
El mes de mayo y las tres primeras semanas de junio se reserva un espacio significativo para preparar los ritmos de la fiesta, así como prepararse física y espiritualmente para la realización de las danzas.
Entre música y danzas hacen su entrada los Aya Huma (espíritu de la montaña), que con su vistosa cornamenta de doce cuernos y su doble cara (día y noche) se retuerce, cual cabeza de serpiente. Baila incansablemente, para invitar a la Madre Tierra a participar en la fiesta; lideran al pueblo y dan energía a los danzantes. El Aya Huma es el único personaje que baila en contra del remolino generado por los danzantes. Es un danzante mitológico, honesto, trabajador, responsable y respetado dentro de su comunidad
El Castillo: en altar principal se encuentra el castillo, nutrido de ofrendas facilitadas por los familiares y amigos, ofrendas como: pan, plátanos, licor, dinero, etc., productos de la madre tierra, productos que simbolizan el bienestar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario